Diez Preguntas

Ventana Latina

December 1 2014

Karen Paulina Biswell nació en Aruba en 1983. Creció entre Colombia y Francia. Desde un cierto ángulo su trabajo puede ser considerado como documental. Sin embargo, Biswell nunca empieza una investigación con la intención de exponer un mensaje social o político en particular . Mas bien, su trabajo se podría decir que es autobiográfico. Viene de su deseo interno de explorar los límites de los sentimientos humanos; la vulnerabilidad, la fuerza , la sexualidad y la autenticidad.

Durante el 2014 Biswell fue nominada al reconocido World Press Photo-Joop Swart Masterclass. Asimismo, también le ha sido otorgado el segundo lugar en el IX Premio Colombo-Suizo de fotografía, y en el 2012 fue nominada a La Lettre de Photographie – Bourse du Talent : Portrait. El trabajo de Karen ha participado en exposiciones y festivales internacionales en Cambodia, Lituania, Suecia, Japón y Colombia. Actualmente es representada por Valenzuela Klenner Galeria y es miembro de Hans Lucas.

Actualmente Karen vive y trabaja entre Bogotá , París, Londres y Taganga.
¿Cómo llegas a la fotografía?
Un conocido me presentó a la fotógrafa Vanina Sorrenti. Dos días después de haberla conocido me empezó a retratar. Durante más de un año trabajamos juntas. Cuando conocí a Vanina tenía 19 años, vivía en Paris y estudiaba historia del arte sin saber realmente lo que quería hacer. Con el tiempo desarrollamos una relación muy intima y un día me propuso enseñarme como ampliar sus fotografías a color. Necesitaba ayuda. Aprendiendo me volví su asistente.
¿Dónde te identificas mejor fotográficamente hablando, en el formato medio ó en 35mm, y por qué?
Me gusta trabajar con el medio formato porque es una herramienta que te ayuda a componer de manera más elaborada la imagen. Me gusta tomar el tiempo para trabajar con mis modelos y capturar un momento singular de la intimida.
¿En qué consiste tu proyecto, Emberá-Chamí, Chao nos vemos?
El proyecto surgió de una curiosidad intuitiva. Nació de la amistad y de la confianza que me ofrecieron Lindelia y Albeiro, padres jóvenes, Embera que, como muchos otros, estaban vendiendo artesanías en las calles. Las comunidades indígenas que se forman en las calles del centro de Bogotá son una memoria viva.

Reconocemos su existencia como un símbolo de la herencia. Sin embargo, hay una relación fracturada entre este consuelo de la memoria y la actual circunstancia que han tenido que asumir. Mi experiencia con estas comunidades y la obra que surgió, es evidencia de una fusión cultural forzada que se ha apropiado y naturalizado con el tiempo.

Quería que mis retratos y estos paisajes reflejaran esta metamorfosis y también mostraran la resistencia nativa, implícita en la pérdida de su cultura.
Este proyecto es igualmente autobiográfico, me permitió viajar hacia el pasado y conocer de un cierto modo mis raíces indígenas.
¿Qué te inspira de Latinoamérica?
Latinoamérica me inspira una fiebre tropical llena de oro e indígenas desaparecidos, oligarcas, mestizos, afro descendientes reunidos en situaciones violentas e improbables.
Háblanos de tu proyecto, Todo Posible Nada Seguro.
Este proyecto es una serie de retratos. Busco la intensidad, la autenticidad, la tensión, el momento de la verdad. Cualquier tipo de persona me llama por su energía y sus ganas por querer expresarse. Quiero entregar un Espacio-Tiempo de libertad total, donde lo único que importa es la expresión. Donde Todo es posible, y Nada es seguro.

Todo Posible Nada Seguro es un decir muy Colombiano. Se puede aplicar a cualquier caso de la vida cotidiana. Nos sirve seguramente a que todo se vuelva relativo. Es la respuesta suprema a todas las situaciones.
Para esta serie me pareció que este título vuelve más intemporal los retratos y les da una fuerza. Lo único que importa es el momento.
¿Qué buscas representar en tus retratos?
La mayoría de la gente tiene miedo expresar lo que siente. Tienen miedo a entender lo que realmente quiere, lo que realmente es. No me excluyo de este caso. Una de las cosas más difíciles en este mundo es lograr revelarse y conocerse a sí mismo para enseguida poder cumplir con sus reales capacidades.

Como una artista busco retratar gente que no tiene ese miedo y que busca la oportunidad de expresar y asumir su personalidad. Admiro a la gente que está dispuesta a arriesgar mucho para expresar realmente todo.
Explicanos cómo surge tu proyecto, Leda y el Cisne, Mitología Tropical.
La mitología griega siempre me ha fascinado. Ejerce una influencia profunda sobre el desarrollo de nuestro pensar. Puedes transponer la mitología a cualquiera situación de nuestro cotidiano.

Este proyecto surgió de la combinación natural y evidente de unos elementos perfectos que nos llevaron a realizar este ‘performance’ que se convierte en una radical expresión corporal del mito de Leda quien fue violada por Zeus bajo su forma de cisne. El manejo del Cuerpo con su complejidad y riqueza traduce las preguntas universales que nos propone el mito de Leda como la fertilidad, la sexualidad, la fatalidad. Considero el cuerpo como la herramienta de expresión la mas radical y pura.
¿Has considerado implementar otros medios tales como, video o multimedia?
Me gustaría explorar el vídeo. Sería más adelante. Por el momento siento la necesidad de ir más allá con la fotografía
¿Actualmente te encuentras trabajando en un proyecto nuevo?
Trabajo sobre un proyecto títulado ‘Ellas ’. Es una seria de retratos de mujeres colombianas. Este proyecto se enfoca en el manejo del cuerpo.
¿Qué representa una buena foto para ti?
Una buena composición y la intensidad de la relación entre el fotógrafo y el objeto fotográfico.